Motín en el penal de Tijuana: prueba no superada
Raúl Ramírez Baena
Veintitrés muertos, 59 heridos, cinco reos fugados, además de custodios y su comandante, es el confuso y contradictorio saldo oficial de los dos motines de septiembre en el penal de Tijuana. En la primera versión oficial de las autoridades estatales, el gobernador, José Guadalupe Osuna Millán, culpó a las bandas criminales al interior de la cárcel, que desataron el caos a raíz de una revisión y por el control de la droga. Hoy, reconocen que, previo al motín y como detonante principal, un interno murió a causa de la tortura infringida por los custodios.